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Le quitaron el DACA insistiendo que su tatuaje era de pandillas, pero tres expertos lo negaron en corte

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La Opinion

La insistencia de agentes de ICE de que un joven DACA era pandillero por llevar un tatuaje con las iniciales “BCS” (de “Baja California Sur”) y por haber vivido en Fresno, está entre las razones de la demanda presentada esta semana contra el gobierno tras el arresto y detención del “dreamer” Daniel Ramírez Medina el pasado 10 de febrero.

Hace poco menos de un mes, el joven mexicano fue liberado bajo fianza del centro de detención de Tacoma, Washington luego de seis semanas de detención durante la cual la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) sostuvo que el joven “era pandillero” y, por tanto, debía perder su protección DACA y ser deportado.

Sin embargo, tras semanas de mantener públicamente que tenían evidencias para demostrar que el joven Ramírez había perdido el derecho a su DACA por pertenecer a una pandilla, un fiscal del gobierno reconoció en corte que ICE no tenía pruebas al respecto.

Un juez dictó entonces que Ramírez no era un peligro para la sociedad y lo liberó el pasado 29 de marzo. No obstante, el muchacho de 24 años y padres de un bebé de 3, sigue en proceso de deportación y sin su DACA, lo que según sus abogados le  ha causado los problemas naturales de quedarse sin papeles y ser “vilipendiado” en público.

El caso alcanzó los medios nacionales, ya que se trataba del primer joven con protección activa de DACA en ser arrestado durante el gobierno de Trump. Actualmente Ramírez está en libertad bajo fianza y se ha reunido con su familia en una ciudad cercana a Seattle, Washington.

Este martes, abogados que representan su caso presentaron una demanda por daños y perjuicios contra la agencia y los agentes individuales que, según se alega, mintieron y lo calumniaron, sin presentar ninguna evidencia, sobre su supuesta afiliación pandilleril.

La demanda pide que la corte realice una declaración que proteja a Daniel y otros “dreamers” de decisiones arbitrarias de agentes individuales contra beneficiarios de DACA, aparte de regresar a Daniel su estatus de DACA y permiso de trabajo que le quitaron al arrestarlo.

“El maltrato de Ramírez por parte del gobierno generó dudas sobre el significado del estatus DACA”, dijo uno de los abogados del caso, Theodore Boutrous, del bufete Gibson, Dunn & Crutcher. “Es necesario que un juez afirme la protección constitucional para estos jóvenes que han cumplido con todos los requisitos y han recibido a cambio una promesa del gobierno”.

El conflicto sobre Ramírez está en que los agentes lo arrestaron el pasado 10 de febrero como “colateral” al llegar a la casa de su papá a cumplir una orden judicial contra este.

Al joven posteriormente lo interrogaron y le quitaron su DACA, poniéndolo en un centro de detención y en proceso de deportación

Tres diferentes expertos en pandillas testificaron durante su audiencia que Daniel Ramirez no exhibía ninguna señal de afiliación pandilleril y que el tatuaje al que inicialmente se refirieron los agentes para arrestarlo ( las letras “BCS” y una estrella náutica), no tenían que ver con ningún gang.

Ramírez explicó que se hizo el tatuaje BCS porque el nació y creció en “Baja California Sur” y que escogió la estrella porque le gustaba “como se veía”, según la demanda.

En el documento también se indica que, durante el interrogatorio, uno de los agentes de ICE dijo que “si Ramírez era de Fresno, era sin duda un pandillero, porque en Fresno todos los jóvenes pertenecen a la pandilla de los bulldogs”.

Aunque el joven negó ser pandillero, al detenerlo en el centro de detención de Tacoma (Northwest), lo colocaron en una zona con pandillas, lo que le causó “estrés y miedo a ser atacado”.

El joven Ramírez Medina obtuvo DACA dos veces, pasando por todas las pruebas y chequeos de antecedentes cuando vivía en California, pero lo arrestaron en el estado de Washington, donde se había mudado para vivir con su papá y su hermano y encontrar un mejor trabajo para ayudar a la manutención de su hijo.

La demanda alega que Ramírez fue inconstitucionalmente detenido y que los agentes “conspiraron y mintieron” para cubrir su detención equivocada.

El gobierno por su parte no ha hecho más señalamientos sobre Ramírez, pero en comunicados de prensa durante el tiempo de su detención lo calificó de “pandillero confeso”, lo cual lo incapacitaría para tener DACA.

En un comunicado emitido el 15 de febrero, DHS afirma que es su política retirar el DACA a “extranjeros de quienes se descubre que representan una amenaza para la seguridad nacional o pública, arrestados o condenados de ciertos crímenes o asociados a pandillas criminales”.

Pero llegado el día de la audiencia de fianza para Ramírez, el fiscal de ICE al parecer no presentó pruebas de ninguna de estas aserciones y el juez determinó que el muchacho no era una amenaza pública.

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